«¡Creo, pero ayuda mi falta de fe!» La frase está en el Evangelio de Marcos. Es el grito de un padre cuyo hijo está enfermo desde niño, y quizá sea la profesión de fe más sincera de toda la Biblia. Nos recuerda que creer no es un interruptor que se enciende una vez y para siempre. Ese verbo, con sus vacilaciones, es lo que un emoji creer tendría que expresar.
Cada domingo la asamblea reza el Credo, cuya primera palabra latina significa precisamente «creo». Se dice en singular, aunque estés de pie entre doscientas personas: nadie puede creer en lugar de su vecino. Tomás, por su parte, quería ver para creer. Jesús no lo echa; le enseña las manos y añade: «Bienaventurados los que crean sin haber visto». La duda de Tomás ha hecho un gran favor a muchos creyentes desde entonces, y de paso nos dejó el refrán.
¿Cómo se dibuja la confianza? Tal vez un pie que pisa un puente cuya otra orilla no se ve, una mano tendida en la niebla, una llamita que aguanta el viento. 🙏 dice oración, ✝️ dice pertenencia; falta un signo para «me fío, aunque no lo entienda todo». Si ya lo tienes en la cabeza, propónlo.
Hay un lugar en cada uno de nosotros que nada puede romper.
Amen
!por AI Generator
Amen
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