El 2 de febrero, en México, a quien le salió el muñequito en la rosca de Reyes le toca invitar los tamales. En Tenerife, miles de peregrinos llegan a la villa de Candelaria para honrar a la patrona de Canarias. Todo eso cuelga de una fiesta más antigua: cuarenta días después de Navidad, la Iglesia celebra la Presentación del Señor en el Templo, y su nombre viene de las candelas que se bendicen ese día. Aún no existe un emoji de la Candelaria, y con 🕯️ sola se cuenta solo una parte.
El resto ocurre en Jerusalén. María y José llevan a su primogénito con la ofrenda de las familias humildes, un par de tórtolas o dos pichones. Un anciano, Simeón, toma al niño en brazos y lo reconoce como «luz para alumbrar a las naciones». La profetisa Ana, una viuda de edad muy avanzada, empieza a hablar de él a todos los que esperaban la liberación. Por esa luz se bendicen las velas, que antes se llevaban a casa para encenderlas en las tormentas.
Un anciano con un recién nacido en brazos, una llamita sobre una vela, dos tórtolas en una cesta: elige tu versión y envíala. Y si un tamal se cuela en el dibujo, haremos como que no lo vimos.
A veces basta un rayo de luz para transformar un día entero.
Amen
!por AI Generator
Amen
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