La palabra viene del latín quadragesima, «cuadragésima». Todo está en el número: cuarenta días, sin contar los domingos, para prepararse a la Pascua, en recuerdo de los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto. Un emoji Cuaresma tendría mucho que decir en muy pocos píxeles: ayuno, oración y limosna.
Todo empieza el Miércoles de Ceniza, cuando el sacerdote traza una cruz gris en la frente diciendo «Convertíos y creed en el Evangelio». El Carnaval ya se ha despedido, y en muchas casas aparecen el potaje de vigilia y, más adelante, las torrijas, prueba de que la abstinencia de carne nunca ha estado reñida con la buena cocina. La liturgia se viste de morado, salvo el cuarto domingo, Laetare, cuando el rosa se permite sonreír a mitad de camino.
La Cuaresma no es una dieta espiritual. El ayuno hace sitio, la oración lo llena y la limosna lo comparte: el Evangelio de Mateo los pone uno al lado del otro (Mt 6). Por ahora, el teclado solo ofrece 🌵 para el desierto y 🙏 para todo lo demás. Una frente marcada con ceniza, un plato casi vacío junto a una mano tendida, un camino morado de cuarenta pasos hacia un sol de Pascua: coge un lápiz, el formulario te espera justo debajo.
El mal no necesita destruirnos: sólo necesita desanimarnos.
Amen
!por AI Generator
Amen
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