Mucho antes de los móviles, los primeros cristianos ya tenían sus pictogramas. En las catacumbas de Roma aparece un pez trazado con cuatro líneas. En griego, pez se dice ichthys, y sus cinco letras forman el acróstico de «Jesús Cristo, Hijo de Dios, Salvador». Un emoji Jesucristo adelantado a su tiempo: claro para los iniciados, invisible para los demás.
El nombre merece una pausa. «Cristo» no es un apellido: es la traducción griega del hebreo Mesías, «el ungido». Decir «Jesucristo» ya es una profesión de fe, como la de Pedro cuando responde: «Tú eres el Cristo». El crismón, formado por las dos primeras letras griegas de la palabra, la X y la P superpuestas, adornó después sarcófagos, mosaicos y altares, y todavía se ve en el tímpano de muchas iglesias románicas del Camino. Más tarde llegaría el monograma IHS, que sigue impreso en muchas hostias y en la fachada de las iglesias jesuitas.
Hoy tenemos 🐟 y ✝️, que no es poco. Pero el crismón, el monograma IHS o un rostro de Cristo inspirado en los iconos, digno y legible en tamaño diminuto, siguen sin estar en nuestros teclados. Los primeros cristianos se apañaron con un pez; ahora te toca a ti coger el lápiz y enseñarnos tu versión.
Amen
!por AI Generator
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